jueves, 4 de abril de 2019


Todos sabemos que para poder poner comercializar o poner en funcionamiento un producto en la Comunidad Europea su fabricante debe demostrar que cumple todas las Directivas que le son de aplicación. Estas directivas definen las características esenciales que deben cumplir los productos para que su uso sea seguro.

Colocando el marcado CE en el producto y entregando al usuario la declaración “CE” de conformidad junto con el manual de instrucciones el fabricante se hace responsable del cumplimiento de las Directivas.

En este artículo veremos cómo demostrar que un producto cumple las Directivas para poderlo comercializar.

Hay varias vías para acreditar que un producto es conforme con las directivas que le corresponden, pero la más sencilla es demostrar que el equipo es conforme con las normas armonizadas que le son aplicables. Estas normas son documentos técnicos de aplicación voluntaria que definen los requisitos que deben cumplir los productos.

En consecuencia el primer paso será buscar las normas armonizadas relacionadas con nuestro producto ya que no las hay para todos los productos. A continuación justificaremos que nuestro producto cumple esas normas generando la documentación correspondiente y finalmente emitiremos un documento donde, como fabricantes, nos hacemos responsables de la veracidad de la documentación.

Los pasos a seguir, de un modo más detallado,  para realizar el procedimiento del Marcado CE son los siguientes:

FASE
ACCION
Producto
1. Comprobar si el producto está dentro del ámbito de aplicación de las directivas
2. Asegurarse de que se cumplen los requisitos esenciales
Evaluación de la conformidad

3. Determinar si existen normas europeas normalizadas
4. Seguir el procedimiento de evaluación de la conformidad elegido
5. Comprobar si tiene que intervenir un organismo notificado
Documentación
6. Elaborar la documentación técnica
7. Emitir la Declaración de conformidad CE
Colocación
8. Colocar el marcado CE

Para la evaluación de la conformidad (punto 4 del cuadro anterior) existen varios procedimientos dependiendo del tipo de producto. Todos ellos se pueden agrupar en los 8 módulos básicos siguientes:

A.   Control interno de la producción
B.   Examen de tipo CE
C.   Conformidad con el tipo
D.   Aseguramiento de la calidad de producción
E.    Aseguramiento de la calidad del producto
F.    Verificación del producto
G.   Verificación de unidades
H.   Aseguramiento integral de la calidad

Dependiendo el tipo de producto podremos elegir uno u otro módulo. El más habitual es el módulo A que abarca el control interno, el diseño y la producción y no requiere la intervención de un organismo notificado. La intervención de estos organismos es necesaria en aquellos productos que tienen un mayor grado de peligrosidad y alarga un poco el proceso.
  

El módulo A además permite que sea el propio fabricante el que certifique la conformidad del producto lo que simplifica el proceso además de hacerlo mucho más económico y rápido.  El proceso a seguir se resume en la figura siguiente:


Una vez conocidas las normas armonizadas que debemos cumplir, el paso siguiente será diseñar el producto de acuerdo a estas normas. Por eso antes de fabricar el producto es importante conocer los requisitos que debe cumplir el producto, y los ensayos a que va a ser sometido, si no queremos llevarnos una desagradable sorpresa.

En el caso de elementos mecánicos nos pedirán unos cálculos de resistencia de sus elementos, unos planos que definan el elemento y tendremos que efectuar una prueba de carga.

El paso siguiente es elaborar la Documentación Técnica que indican las directivas normalmente denominada Expediente Técnico de construcción. Esta tarea puede ser laboriosa pero debemos ser rigurosos si no queremos exponernos a que en una inspección nos retiren el producto del mercado y nos impidan su comercialización.

Un apartado importante del Expediente Técnico es la evaluación de los riesgos para la salud que tiene el uso del producto y las medidas de protección que el fabricante ha adoptado para reducir o eliminar estos riesgos.

La documentación que el fabricante debe generar, conservar durante 10 años y tener a disposición de las autoridades se resume en el cuadro siguiente:

DOCUMENTACIÓN 
TÉCNICA
·      Evaluación de riesgos
·      Soluciones adoptadas
·      Requisitos Esenciales
·      Relación de Normas utilizadas
-   Descripción del producto
-   Cálculos del diseño y ensayos.
-   Planos generales y esquemas.
-   Control de la producción
MANUAL DE INSTRUCCIONES
·      Indicaciones del marcado
·      Condiciones previstas de uso
-   Instrucciones para el uso y la puesta en servicio.
-   Advertencias
DECLARACIÓN DE CONFORMIDAD
·      Datos del fabricante
·      Descripción del producto
·      Directivas y normas aplicadas
-   Datos del organismo notificado (si procede).
-   Firma del fabricante

Una vez elaborada la documentación y realizadas las pruebas correspondientes ya podemos colocar la placa de marcado CE en el producto. El producto así marcado por el fabricante puede ser comercializado libremente en el Mercado de la Unión Europea. Solamente en el caso de una denuncia por un particular o una inspección, un estado abrirá un expediente para comprobar que el producto es conforme a las directivas.


De toda esta documentación debemos entregar al usuario:

·  Copia de la Declaración de Conformidad, con los datos del fabricante, el producto y el procedimiento de conformidad empleado.


·  Copia del manual de instrucciones con las condiciones de utilización, instrucciones de instalación, de montaje, de ajuste, de puesta en servicio, de uso y de mantenimiento, y advertencias.


Cabrestante para el Puerto Pesquero de Ferrol, desarrollado por CARRAL DESIGN

Si hemos seguido con rigurosidad este proceso no tendremos problemas ante una inspección de las autoridades, además de que nuestro producto será  intrínsecamente seguro en su uso por los usuarios


martes, 21 de agosto de 2018

EDAR de Biodiscos.

El agua es indispensable para las personas. Hogares, oficinas, comercios, escuelas e industrias no podrían funcionar sin ella. No hace tanto tiempo las aguas residuales eran vertidas directamente a los ríos o al mar, sin pasar por un proceso de tratamiento, generando focos de contaminación, infecciones y enfermedades. Afortunadamente la Directiva 91/271/CEE obligó a tomar medidas estableciendo unos objetivos mínimos en la calidad de las aguas vertidas.

VERTIDO BRUTO
SALIDA DEPURADA
Parámetro
Concentración
Límite de vertido
% Reducción
DQO
400-600 mg O2 / l
125 mg O2 / l
75
DBO5
250-300 mg O2 / l
25 mg O2 / l
90
SS
350-450 mg / l
60 mg / l
70
NT
40-60 mg / l
10-15 mg / l
70-80
PT
10-15 mg / l
1-2 mg / l
80

Lograr este objetivo de vertido es relativamente sencillo en las grandes ciudades, pero en poblaciones de menos de 2.000 habitantes, las limitaciones técnicas y económicas imposibilitan el empleo de los sistemas convencionales de depuración. Afortunadamente la tecnología ya dispone de soluciones exitosas con bajos costes de  inversión y de mantenimiento. De lo que se trata ahora es de elegir la tecnología más apropiada a cada situación.

PRETRATAMIENTOS
PRIMARIOS
SECUNDARIOS EXTENSIVOS
SECUNDARIOS INTENSIVOS
Desbaste
Fosas sépticas
Lagunaje
Aireaciones
Desarenado
Tanques Imhoff
Humedal artificial
Lechos bacterianos
Desengrasado
Decantación
Filtros de arena
Biodiscos
Infiltración-Percloración
Reactores secuenciales

Uno de los tratamientos secundarios intensivos que mejores resultados está dando es el de Biodiscos, también llamado de Contactores Biológicos Rotativos (CBR). En esta tecnología los microorganismos responsables de la depuración se encuentran adheridos formando una biopelícula sobre un soporte que gira semisumergido. Este sistema de depuración consta de las siguientes etapas:
  


Pretratamiento.  Prepara el agua residual para los tratamientos posteriores reduciendo los residuos sólidos y protegiendo a los equipos situados aguas abajo. Se emplean rejas de desbaste.

Tratamiento Primario. Tiene como objeto reducir  la materia suspendida por medio de la precipitación o sedimentación. Se utilizan decantadores primarios o tanques Imhoff.

Tratamiento Secundario. Elimina la contaminación orgánica disuelta mediante su oxidación. Se emplea un CBR “Contactor Biológico Rotativo”, llamando comúnmente Reactor de Biodiscos. Con este sistema la oxidación se realiza mediante bacterias fijas a varios discos que permanecen aproximadamente el 40% del tiempo sumergidas y el tiempo restante al aire. Mientras las bacterias permanecen sumergidas están captando materia orgánica disuelta para su asimilación, y el resto de tiempo toman el oxígeno necesario para su respiración. Las bacterias se desarrollan en capas sobre los discos alcanzando varios milímetros de espesor. Cuando el espesor de biomasa es excesivo las capas interiores mueren y se desprenden del disco.

Para realizar este proceso los discos giran lentamente, movidos por un motor eléctrico y acoplados a un eje, estando lo suficientemente juntos para que tengamos la mayor superficie posible sin que se impida la entrada de aire y agua entre ellos. Los discos están formados por láminas onduladas de polipropileno que soportan la radiación ultravioleta y presentan una elevada resistencia mecánica. El uso de decantadores lamelares anexos al módulo de biodiscos aumenta la superficie específica de sedimentación.




Este tratamiento resulta especialmente adecuado para núcleos entre 500 y 2000 h-e, que no requiere mucho espacio y que no produce un gran impacto ambiental. Los biodiscos consumen el 20% de la energía que consume una EDAR convencional de Lodos Activos. El volumen de lodos producido es mínimo pudiendo funcionar seis meses sin necesidad de extraerlos. Los olores producidos son inferiores a los de los filtros percloradores.  Y aunque sus costes de instalación son elevados (entre 325 y 400 €/h-e para poblaciones entre 200-2.000 h-e), su explotación es sencilla y económica (sobre 20 €/h-e/año).


Diseño del reactor.

La tecnología de los biodiscos empezó a aplicarse en España en los años 80, pero algunos criterios de diseño erróneos ralentizaron su implantación:

·   Se emplearon parámetros  de carga orgánica e hidráulica excesivos, sobrecargando los módulos y obteniendo mala calidad en el efluente.

·         No se resolvió adecuadamente el tratamiento de los fangos producidos

·  Se emplearon esquemas de tratamiento inadecuados, por ejemplo, combinándolos con otras tecnologías blandas como el lagunaje.

·  Hubo fallos mecánicos, pues aunque es  conceptualmente un equipo sencillo, su construcción es suficientemente compleja como para necesitar un cálculo de todos los elementos si queremos asegurar la fiabilidad mecánica de todos sus componentes en especial el eje, los rodamientos, los brazos soporte y el grupo de accionamiento.

Por eso, para conseguir los resultados deseados es fundamental conocer la superficie necesaria de los biodiscos para tratar nuestra agua residual.

a)  Para el cálculo de la superficie necesaria para eliminar la DBO se emplea la ecuación de conservación del sustrato en condiciones de régimen a la que se han incorporado un factor para considerar la temperatura y otro para considerar el estado de aireación de las aguas residuales

A = Q (So - S) · Tc · P / Rc

Siendo:       Q = caudal del proyecto (m3/d).
So = concentración del substrato entrada (mg/l).
S = concentración del substrato en salida (mg/l).
Rc = substrato específico consumido (g/m2 · d) .
A = superficie de los biodiscos (m2).
P = Factor de aireación
Tc =Factor de temperatura =  1,0537 (12,7-T)

Para calcular el substrato específico consumido Rc, (g/m2.d) se emplea la ecuación de MONOD corregida con un factor de carga ϒ, siendo S el DBO5 soluble en la salida.

Rc = 19,4 · ϒ . S / (15,1 + S)


b) Para el cálculo de la superficie adicional necesaria para eliminar el nitrógeno amoniacal aplicaremos de nuevo la ecuación de conservación del sustrato en condiciones de régimen: 

A = Q (So - S) · TN . / RN       donde So es la concentración de NH4+  a la entrada y S es la concentración de NH4+  a la salida y a la que hemos incorporado un factor de temperatura TN

                        TN = 0,7 · T / (T - 4,13)

Para el cálculo del substrato específico eliminado  RN, (g/m2·d) del NH4+ se utiliza una fórmula que tiene en cuenta la cinética que depende de (NH4+)E y de (NH4+)S

RN = (NH4+)S · (NH4+)E / 2[(NH4+)E  +  (NH4+)S + 0,05 (NH4+)E · (NH4+)S]

La superficie AN  así determinada, es complementaria de la superficie necesaria para reducir la (SDBO5)S a un valor inferior a 15 mg/l. 


En la foto puede verse un momento del montaje del Reactor Biológico de Discos para la EDAR de Xunqueiro en Oleiros (A Coruña) para 280 h-e diseñado por Carral Design y comercializado por Sande y Diaz S.L. en el año 2017.