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domingo, 11 de mayo de 2014

El articulo del mes. Recuperadores de calor

Ahorro energético con recuperadores de calor

 

A todos nos han contado que en invierno basta con ventilar durante 10 minutos al día las estancias para reducir la pérdida de calor. Pero nadie está con el reloj controlando este tiempo. Por el contrario en verano abrimos las ventanas para refrescar el ambiente. Pero tampoco es fácil controlarlo y muchas veces tenemos incómodas corrientes de aire. No sería mejor que alguien hiciera esto por nosotros y que además nos ahorrara energía. Este equipo existe, son los recuperadores de calor.


¿Que son los recuperadores de calor?


Los recuperadores de calor son equipos que realizan automáticamente la ventilación de las estancias aprovechando el calor del aire viciado que extraen para cedérselo al aire fresco que impulsan al interior. Y todo ello sin mezclar el aire del exterior con el aire del interior. De este modo ahorraremos energía.


Es decir, en invierno extraemos el calor del aire caliente que expulsamos al exterior y se lo trasmitimos al aire frío del exterior que introducimos. De este modo precalentamos el aire nuevo que entra del exterior ahorrando energía.

En verano, si el local está climatizado, enfriamos el aire caliente que tomamos del exterior con el aire frío que expulsamos ahorrando energía. Si el local no está climatizado introduciremos aire filtrado desde la zona más fresca de la vivienda evitando así las corrientes de aire y reduciendo el nivel de polvo que tiene el aire.

El recuperador, está compuesto por un ventilador mecánico y un intercambiador formado por un entramado de láminas con aperturas opuestas, por donde circulan el aire de extracción y el de impulsión. Cada una de las corrientes de aire, está en contacto con sendas superficies sólidas, en las cuales, se produce la cesión del calor.


Tipos de intercambiadores:


Hay básicamente tres tipos de intercambiadores:

Intercambiador de flujos cruzados. En este tipo de intercambiador, los caudales de impulsión y extracción se cruzan en su interior en sentido perpendicular el uno del otro. Su eficiencia energética oscila entre el 50 y el 85%..

Intercambiador de Flujos Paralelos.  En este caso los caudales de aire de impulsión y extracción circulan paralelos y a contracorriente en el interior del intercambiador. Su eficiencia energética está próxima al 90%.

Intercambiador Rotativo.  Disponen de un rotor, que es la masa acumuladora de calor, un motor eléctrico y una carcasa. Su eficacia oscila entre el 65 y el 70%

Independientemente del tipo de equipo la eficiencia energética depende además del caudal de aire y de la diferencia de temperaturas entre el aire del exterior y el del interior. Cuanto mayor sea el caudal y cuanto menor sea la diferencia de temperaturas mas baja será su eficiencia.



  

Donde podemos colocar recuperadores de calor


Debemos colocar recuperadores de calor en las unidades de ventilación que incorporen ventiladores de impulsión y de retorno de aire. Estos equipos suelen ser pequeños y se pueden instalar en falsos techos.

Otra forma es incorporar los recuperadores de calor en las unidades de tratamiento de aire o climatizadores.

En muchos casos además podremos incorporar otros elementos como filtros, baterías de agua (para elevar o enfriar mucho más la temperatura del aire entrante), by-pass (para evitar que el aire pase por el recuperador), módulos de enfriamiento adiabático (para aumentar el rendimiento del recuperador en verano), etc.


Finalmente recordar que el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios indica que "en los sistemas de climatización de los edificios en los que el caudal de aire expulsado al exterior, por medios mecánicos, sea superior a 0,5 m3/s, se recuperará la energía del aire expulsado".

lunes, 20 de enero de 2014

El articulo del mes: EFICIENCIA ENERGÉTICA



El termo eléctrico. ¿Siempre conectado?

Es muy frecuente la pregunta, el termo eléctrico, ¿es mejor tenerlo conectado siempre o solo a determinadas horas empleando para ello un programador?

Hoy vamos a analizar ambos casos para que el lector decida lo que le interesa.

Empezaremos explicando que un termo eléctrico no es más que un depósito bien aislado con una resistencia eléctrica en su interior que calienta el agua hasta la temperatura que nosotros hemos colocado en el termostato y luego la mantiene caliente.

Una vez que el agua está caliente la resistencia solo se encarga de mantener la temperatura del agua compensado las pérdidas de calor al exterior. Estas pérdidas se deben a la gran diferencia entre la temperatura del agua dentro del termo (aproximadamente 65 ºC) y la temperatura ambiente en su exterior (unos 20-22º C). Por eso es muy importante que el aislamiento del termo sea bueno. Cuanto mejor sea el aislamiento menores serán sus pérdidas y mayor será su eficiencia energética, ya que todas las resistencias eléctricas calientan igual.

La conexión mas recomendable del termo es la siguiente:


1. Manguito electrolítico. Evita derivaciones de corriente

2. Válvula de seguridad. Controla la presión y el caudal de agua


3. Válvula termostática. Permite reducir el gasto energético al controlar la temperatura del agua y su consumo.


4. Reductora de presión. Regula la presión y ahorra energía


5. Vaso silicofosfatado. Para los casos de aguas calcáreas


6. Latiguillos




Partamos de los datos de un termo típico;

·         Capacidad 150 litros
·         Potencia nominal 2,4 kW
·         Tiempo de calentamiento; 2 horas

Otro dato muy importante, que no suele venir en la placa de características, es el consumo de mantenimiento por día (es decir mantener la temperatura sin consumo de agua durante 24 horas). Depende del modelo pero suele ser del orden de 1,5 Kwh.

El caso que vamos a analizar por ser el más ventajoso para no mantener el termo conectado constantemente es que solo se use para ducharse la familia por las mañanas. En los demás casos el ahorro será menor.

Si en las duchas consumimos aproximadamente las dos terceras partes de la capacidad del termo es decir 100 litros. El consumo energético será:

·         Calentar 100 litros de agua fría (desde 15 ºC hasta 65 ºC)
   
P = 100 x (65-15) x 1 = 5000 kcal = 5,81 Kwh

Y  tardará  2,5 horas en calentar el agua


Opción: Calentar inmediatamente el agua después de tomar la ducha:

P = 1,34 Kwh


Opción; Calentar el agua 2,5 horas antes de tomar la ducha.

P = 1,5 x 2,5 /24 = 0,165 Kwh.

Si nos duchamos todos los días el ahorro anual será de;  

365 x (1,34 - 0,165) = 432 Kwh

Y esto en euros si el precio del Kw.h es de 0,20 € supone unos 86 € anuales.


Conclusiones:

·         Si solo usamos el termo durante las duchas/baños en el mismo momento, podremos desconectar el termo y ahorraremos como máximo 86 € al año.

·         Si consumimos el agua caliente a ratos tendremos que mantener el termo conectado

Ahora que cada cual elija lo que más le conviene.